LEGALIZAR EL ABORTO, INCLUSO A MENORES DE 13 AÑOS, ATENTA CONTRA LA VIDA, LA FAMILIA Y EL SANO DESARROLLO DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA: PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE DURANGO

LEGALIZAR EL ABORTO, INCLUSO A MENORES DE 13 AÑOS, ATENTA CONTRA LA VIDA, LA FAMILIA Y EL SANO DESARROLLO DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA: PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE DURANGO

PRONUNCIAMIENTO DE LA PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE DURANGO ANTE LAS INICIATIVAS EN CONTRA DE LA VIDA, LA FAMILIA Y LA DIGNIDAD DE LA PERSONA

Al Pueblo de Dios y los hombres de buena voluntad:
1. Ante las recientes iniciativas legislativas e institucionales contra la vida, la familia y la dignidad de la persona, la Provincia Eclesiástica de Durango, conformada por las Diócesis de Mazatlán, Gómez Palacio, Torreón, la Prelatura de El Salto y la misma Arquidiócesis de Durango se pronuncia al respecto:
 
2. Como Iglesia Provincial declaramos que la última iniciativa legislativa por la que se pretende reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley General de Salud, de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, de la Ley General de Educación, de la Ley General de Población y de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, atenta gravemente contra la vida, la familia y la dignidad de las personas.
 
3. Porque unidos a los Obispos de todo México, consideramos que de aprobarse la iniciativa, se llegaría «a legalizar el aborto a nivel nacional, permitiendo que los menores de edad tengan acceso al aborto sin el consentimiento de sus padres o tutores, incluso aquellos menores de 13 años a través de la intervención del Estado; desnaturalizar el ejercicio de la patria potestad y la tutela; así como avanzar en una ideología que atenta gravemente contra la vida, la familia y el sano desarrollo de la infancia y la adolescencia».(Cf. CEM, Prot. 95/20).
 
4. Supuestamente, esta iniciativa busca defender los derechos de los niños, niñas y adolescentes y de las mujeres, cuando en realidad, estrictamente hablando distorsiona la concepción de los derechos fundamentales porque: no contempla el bien integral de la persona humana, viola la jerarquía de los derechos humanos, absolutizando la libertad y favoreciendo un falso derecho a la salud por encima del derecho a la vida; además, no se toma en cuenta la madurez psico-afectiva de la persona.
 
5. La Iglesia recuerda al Estado que: «La intervención de la autoridad política se debe inspirar en los principios racionales que regulan las relaciones entre la ley civil y la ley moral. La misión de la ley civil consiste en garantizar el bien común de las personas mediante el reconocimiento y la defensa de los derechos fundamentales, la promoción de la paz y de la moralidad pública (…). En ningún ámbito de la vida la ley civil puede sustituir a la conciencia ni dictar normas que excedan la propia competencia. Sin embargo, los derechos inalienables de la persona deben ser reconocidos y respetados por parte de la sociedad civil y de la autoridad política. Estos derechos del hombre no están subordinados ni a los individuos ni a los padres, y tampoco son una concesión de la sociedad o del estado: pertenecen a la naturaleza humana y son inherentes a la persona en virtud del acto creador que la ha originado» (DV III).
 
6. Retomando los tres puntos que mencionamos arriba, presentaremos sintéticamente la enseñanza del Magisterio de la Iglesia para iluminar la cuestión:
a) Para la Iglesia el aborto procurado, «es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento» (EV 58).
b) Respecto a la tutela de los menores la Iglesia afirma: «El Estado ofrece un servicio educativo de manera subsidiaria, acompañando la función indelegable de los padres, que tienen derecho a poder elegir con libertad el tipo de educación —accesible y de calidad— que quieran dar a sus hijos según sus convicciones. La escuela no sustituye a los padres sino que los complementa. Este es un principio básico: “Cualquier otro colaborador en el proceso educativo debe actuar en nombre de los padres, con su consenso y, en cierta medida, incluso por encargo suyo”» (AL 84).
c) Sobre las ideologías dominantes y en concreto la ideología de genero, la Iglesia enseña que tal ideología: «Niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Ésta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo». Es inquietante que algunas ideologías de este tipo, que pretenden responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles, procuren imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños. (AL 56).
 
7. Finalmente como Iglesia, declaramos que: «La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida» (DV 1,1).
 
Dado en la ciudad episcopal de Durango, Dgo., a los 05 días del mes de octubre de 2020. Año Jubilar Diocesano.
 
+Faustino Armendáriz Jiménez
Arzobispo de Durango
 
+Mario Espinosa Contreras
Obispo de Mazatlán
 
+Juan María Huerta Muro
Obispo de la Prelatura de El Salto
 
+Jorge Estrada Solórzano
Obispo de Gómez Palacio
 
+Luis Martín Barraza Beltrán
Obispo de Torreón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Diseño web por dosbytes.com.mx