Estudiar en tiempos de la pandemia: Editorial del Rector

Start Time

20 MAY, 2020
07:00 AM

End Time

20 MAY, 2020
11:00 PM

Location

Universidad Pontificia de México

Estudiar en tiempos de la pandemia

Todas las actividades han sido afectadas durante este primer semestre de 2020 a causa de la pandemia del Covid 19. Las condiciones de movilidad humana del siglo XXI han favorecido la rápida propagación de un virus altamente contagioso y letal que ha puesto en alerta al mundo entero.

Una de las primeras actividades que fueron sido suspendidas han sido los estudios escolares y universitarios en todos los niveles. Se trata de una situación totalmente comprensible, ya que la estrecha convivencia que se da en todo centro educativo hace de este un espacio propicio para cualquier contagio, por otra parte, son los que pueden responder más rápidamente a nuevas exigencias, por la estructura organizacional que favorece una reacción inmediata.

La Universidad Pontificia de México, como todas las demás instituciones educativas ha realizado una rápida adaptación para continuar con las clases de este segundo semestre por medio de plataformas digitales, con el sistema a distancia que ofrecen las tecnologías. Desde el 19 de marzo todos nuestros alumnos se dispersaron a sus distintas localidades, todos nuestros maestros también, a excepción de algunos profesores de Tiempo Completo que han permanecido en la residencia de profesores de la universidad.

Desde el 23 de marzo y hasta el final de este curso el 30 de mayo todo continuará en esta modalidad, incluidos los exámenes finales. Los actuales medios de comunicación son verdaderamente admirables, hemos podido conservar los horarios y los cursos con profesores y alumnos conectados no solo en la plataforma de la Pontificia sino en diversas modalidades tecnológicas, cada uno en lugares distintos y distantes. La enseñanza no se ha detenido.

Sin embargo, hay algo que no deja de ser extraño. Así como no es común que la sociedad esté recluida en los espacios habitacionales y familiares, al margen de la actividad productiva y el desplazamiento e interacción habitual, tampoco es común estar en una actividad universitaria donde los espacios académicos están vacíos, sin la vitalidad y la interacción entre alumnos y maestros, quedando todo reducido al mínimo indispensable. Continua la docencia, pero falta el encuentro y la convivencia que da vida.

No cabe duda que por esta razón la Congregación para la Educación Católica se ha dirigido a todos los centros eclesiásticos en el mundo con un comunicado fechado el 6 de mayo, para recordar que esta modalidad es solamente provisional, ya que “a las instituciones académicas eclesiásticas se les confía la missión de ser un lugar de diálogo y comunión, conscientes de que ‘se juega, en concreto, la misión que se confía al sistema de estudios eclesiásticos (Veritatis Gaudium, Proemio, 4.C)”. No es un asunto menor, la didáctica, la pedagogía y la investigación humanista debe girar en torno a una comunidad educativa que supone encuentro, diálogo, relación y comunión de vida.

Si bien toda esta situación es pasajera, por las exigencias necesarias en torno a la salud social, el regreso a nuestras actividades diarias no puede ser como si nada hubiera sucedido, necesitamos renovar nuestras actitudes para valorar de mejor manera la propia vida, la familia, el trabajo y la naturaleza. Necesitamos una mayor sensibilidad para descubrir lo importante, la fraternidad, la justicia social y nuestra necesidad de Dios. Finalmente, la tecnología, que llegó para quedarse, debe ser una herramienta para la vida diaria y para la educación, pero nunca para impedir el encuentro y la plena relación humana. Pronto, con el esfuerzo de todos y la Providencia divina, volveremos a la interacción natural con el deseo de construir una sociedad mejor.

Pbro. Dr. Mario Ángel Flores Ramos
Rector de la Universidad Pontificia de México

Consulta nuestro Boletín digital: